#Del_enojo_a_una_carta_abierta 260826
Estimados miembros de Akasha Comunidad:
Debiera estar trabajando en algo que tengo pendiente, pero me cuesta trabajo ponerme a ello cuando mi mente está enfocada en otra cosa. '¿En qué cosa?' – se preguntarán algunos. Pues, en lo que ha ocurrido en las últimas semanas en torno al gran engaño al que fue sometida la humanidad desde inicios de 2020 y a los actores que fueron claves para que el engaño se perpetrara.
A veces es necesario escuchar – realmente escuchar – lo que nos dice la voz interior. Comprender su tonada, sus arpegios, y dejarlos expresarse. Desde ayer, note que mi voz interior hablaba de enojo, y de tristeza (sin duda hay emociones ligeras, también, pero el enojo y la tristeza definitivamente están), así que permito que se expresen y se expliquen. Es la única forma de transmutar emociones que no necesariamente hacen bien si se quedan sin ser escuchadas.
Mi enojo, mi tristeza, tiene origen y destinatarios. Se generaron cuando el mundo dio una vuelta sobre su eje, a inicios de 2020, y quedaron irremediablemente cambiadas muchas cosas que dábamos por hecho, se redefinieron, sin sustento alguno, conceptos para justificar narrativas y se arrancaron de tajo libertades y garantías.
¿Los destinatarios del enojo y tristeza? Uy, muchos, supongo, aunque no todos recibirían el mismo grado de enojo. Desde los colegas que se burlaron de cosas que no entendían o que no querían entender, a los conocidos que dejaron que el miedo dominara sus decisiones; desde los amigos que ya no lo fueron porque decidieron que cuestionar narrativas era propio de "malas personas", hasta los colegas que por abajo del agua me felicitaban por ‘la valentía de expresar lo que ellos también pensaban’ pero en público se ceñían a la narrativa autorizada. Y, sobre todo, los destinatarios son aquellos que orquestaron, o permitieron, toda la locura de la pandemia.
Y uno de ellos, muy visible (aunque ciertamente no el único ni el más importante), es Anthony Fauci.
Así que decidí transmutar esas emociones en palabras; darle forma estructurada y dejar que sea. No es malo estar enojado y triste. Malo es ignorarlo. En palabras de una sabia amiga: Raro sería que no sintiera enojo con todo lo que ha pasado.
Así, honrando mi sentir, nació una carta abierta para Anthony Fauci, que hoy comparto con ustedes en el siguiente mensaje y que subí también a la plataforma OpenLetter Earth, en español (https://openletter.earth/carta-abierta-a-anthony-fauci-4a4901e1) y al substack 'Science without Dogma', en inglés (https://karinaacevedowhitehouse.substack.com/p/open-letter-to-anthony-fauci). Siéntanse en libertad de compartirlo si así lo desean. (Continúa en https://t.me/akashacomunidad/4333)