SHEINBAUM, CIENTÍFICA DEL IPCC, TRAICIONA LAS ESPERANZAS DE LIDERAZGO CLIMÁTICO
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ve naufragar su popularidad por su defensa cerrada del gobernador de Sinaloa, un importante barón de su partido que ha sido acusado por EEUU de complicidad con el narcotráfico tras las revelaciones de varios capos mexicanos de la droga detenidos por este país. Su respuesta es un furibundo ataque a la libertad de expresión y a la transparencia, promoviendo una ley para que una comisión decida qué informaciones no son veraces y sancione por ellas. Algo que también ha hecho el gobierno de España con su ley anti bulos.
Cuando Claudia Sheinbaum llegó a la presidencia de México, la comunidad climática lo celebró por todo lo alto. Sheinbaum era una científica climática con numerosos artículos en contra de los combustibles fósiles y había sido autora principal en dos de los Informes de Evaluación del IPCC. Michael Mann dijo que la elección de Sheinbaum suponía un paso alentador y una confirmación de que los científicos debían dedicarse a la acción política.
La realidad es que esta científica climática ha demostrado tras llegar al poder que el cambio climático, "el mayor reto de nuestro tiempo" según ella, no le importa absolutamente nada. Se dedica a proteger su posición, apoyándose en políticos corruptos mientras intenta acabar con la libertad de expresión. Al final, lo del clima es solo una excusa mientras se aferran al poder.